«Donde las piedras son Dioses»: la última trinchera de lo sagrado

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Mientras el mundo se empeña en convertir cada rincón del planeta en una franquicia de comida rápida o en un destino de Instagram, Norman Lewis nos lleva en este libro a un lugar donde el tiempo no corre: se detiene a rezar ante una piedra.

Lewis no nos habla del Taj Mahal. Nos lleva a los estados de Bihar y Orissa, a las aldeas de las tribus adivasi. Allí, las piedras no son solo minerales; son entidades vivas, dioses antiguos que exigen respeto y que dictan las leyes de la comunidad.

En la sociedad actual hemos olvidado que el mundo solía estar «encantado». Lewis nos muestra el choque entre los funcionarios indios que quieren «progresar» y unos pueblos que saben que, si mueves esa piedra, el universo se desmorona.

Lo que hace interesante a Lewis es que no es un místico. Es un tipo seco que ve la comedia humana en todas partes. Describe cómo las misiones cristianas o el gobierno intentan «civilizar» a estos grupos, y cómo los grupos responden con una resistencia pasiva, silenciosa y pétrea.

Es el «Pensamiento Salvaje» de Lévi-Strauss puesto en práctica. Ellos no son «atrasados»; simplemente tienen una tecnología diferente: la tecnología de la permanencia. Nosotros construimos rascacielos que duran 50 años; ellos tienen piedras que llevan ahí 5.000.

Una respuesta

  1. […] pones en una mesa los diarios de Napoleon Chagnon sobre el Amazonas y las crónicas de Norman Lewis sobre las tribus de la India, parece que estás leyendo sobre dos planetas distintos. Chagnon nos […]

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Gaspar Bruelt. Antropólogo de formación y merodeador de profesión.

Explorador del claroscuro social. Muchos años observando lo que otros ignoran. Especialista en capturar la esencia de los "monstruos" que habitan nuestra normalidad. Escribo desde la frontera entre la academia y la calle, allí donde la realidad se vuelve líquida. Entre bibliotecas polvorientas y ciudades que nunca duermen, lucho por mantener la curiosidad de un niño.

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